Conmigo o contra mí

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Leer es una actividad tan reconfortante y enriquecedora como cada día más denostada. Así nos va. Y si a quien se lee es a D. Arturo Pérez Reverte, el placer se convierte en privilegio. Tiene “el genio” entre otras, la habilidad para retratar las miserias humanas con una gracia y maestría fuera de lo común.
 
En uno de sus recientes artículos, denunciaba una realidad cuya lectura me sugirió un paralelismo claro con lo que acontece a día de hoy en el ICAM. Nuestra sociedad, relata el escritor, ha perdido la capacidad de diálogo, la del respeto a otras opciones que no sean las propias o la de asumir errores. Se ha instalado el sectarismo y el “todo vale” en un espacio donde la crítica constructiva es agresión. Si no eres de mi gente…
 
El artículo de D. Arturo Pérez-Reverte, en parte dice así…“Hace dos largas décadas que escribo en esta pagina. También, en los últimos dos años, Twitter me ha permitido acercarme a lo más caliente de nuestro modo de respirar. Y no puedo decir que sea confortable. Inquieta el lugar en que una parte de los lectores españoles se sitúan: lo airado de sus reacciones, el odio sectario, la violenta simpleza- rara vez hay argumentos serios- que a menudo llegan a un desolador extremo de estolidez, cuando no de infamia y vileza. Cualquier asunto polémico se transforma en el acto, no en debate razonado, sino en un pugilato visceral del que está ausente, no ya el rigor, sino el más elemental sentido común.
 
Destaca, significativa, la necesidad de encasillar (…). Y sé que en España parece inconcebible que alguien no milite en algo y, en consecuencia, no odie cuanto quede fuera del territorio delimitado por ese algo. Reconocer un mérito al adversario es para nosotros impensable, como aceptar una crítica hacia algo propio. Porque se trata exactamente de eso: adversarios, bandos, sectas, viscerales heredadas, asumidas sin análisis. Odios irreconciliables. Toda discrepancia te sitúa directamente en el bando enemigo. Sobre todo en materia de nacionalismo, religión, o política, lo que no toleramos es la crítica, ni la independencia intelectual. Estás conmigo, o contra mi. O eres de mi gente – y mi gente es siempre la misma, como mi club de fútbol- o eres cómplice de la etiqueta que yo te ponga. Y cuanto digas queda automáticamente descalificado porque es agresión. Provocación. Crimen”…
 
Un vivo reflejo de tan indeseable escenario es el que actualmente vive el ICAM. El sano ejercicio de la crítica por parte de quienes no comulgamos con el proceder de nuestra Decana, nos ha convertido en banda y parte contraria. Asociados o disociados, bajo un nombre u otro, somos abogados y nuestro interés es altruista. No hay animadversión. No hay nada personal. Sí hay discrepancia profesional.
 
Al parecer, cuestionar la gestión de nuestra Decana al frente del ICAM tiene graves consecuencias. “O estás conmigo o contra mí”… debe ser la consigna del actual decanato que nos ha convertido en víctimas, a cuantos discrepantes nos hemos manifestado de forma pública. Buro-faxes, denuncias, relevos, descalificaciones públicas en medios de prensa y sociales… nada parece ser suficiente. El hecho de que nuestra organización, y la de todos (antaño ICAM-ético, más tarde Abogados por un ICAM-ético y a este paso “vaya usted a saber…”) canalice el disentir cada vez más generalizado en la Abogacía de Madrid contra la actual situación de nuestra institución colegial, además de reforzar el ejercicio democrático de la libre expresión afianza nuestro proyecto.
 
Si bien es cierto, que a estas alturas no sabemos si la inquina desatada por la Decana contra la denominación de esta Asociación o el uso del dominio ICAM-ético.es, obedece a un excesivo celo por la salvaguarda del buen nombre del Colegio o es ojeriza contra todo aquello que se haga llamar ético y que por el contrario haga peligrar la continuidad de su gestión al frente del ICAM. Lo cierto es que como decíamos en anterior escrito, en España existen unas cuantas empresas cuya denominación atiende al acrónimo ICAM y en el momento en el que les escribo, me consta que ninguna ha recibido el trato vejatorio ni ha sido objeto de las acusaciones y denuncias que nuestra asociación está sufriendo.
(www.icam.com, www.icam.com.co, www.icam-es.org, entre otros)
 
Pues bien, una vez más, queremos poner de manifiesto que es nuestra preocupación y prioridad, y entendemos que ha de serlo de todos los miembros de nuestro Ilustre Colegio, velar por la salvaguarda del buen nombre del ICAM, y ser ejemplo ético de avenencia en cuantas discrepancias puedan surgir. Por ello, como no podría ser menos, deseamos contribuir enérgicamente a garantizar y preservar este ético y encomiable propósito, de modo que nuestra Asociación anteriormente denominada “Abogados por un ICAM-ético”, ahora pase a denominarse “Abogados por un COLEGIO-ético”, correspondiendo debidamente a las demandas de nuestra Decana dada su calidad de representante de la institución, y fundamentando en ello nuestra decisión, acatamos el cumplimiento nuevamente de su petición con sumo gusto.
 
Esperamos y rogamos asimismo idéntica diligencia del decanato en adelante y en relación con el resto de las empresas cuya denominación atiende al mismo acrónimo ICAM. El buen interés y buen proceder al respecto dará – sin lugar a dudas – pública demostración a todos, de cuales fueron los únicos motivos en los que se basaron las peticiones antedichas que hemos recibido y acatado gustosamente desde nuestra asociación, a instancia suya. Todo ello, sin entrar a cuestionarnos los fundamentos jurídicos de tales peticiones.
 
No es momento de inquinas. No hay espacio para lo personal cuando lo que está en juego es el buen nombre de nuestra amada Institución. Es tiempo de refrendo, de conciliación y esclarecimiento.
 
Sorprende el apego a un cargo tan cuestionado. Un cargo cuya espalda soporta el peso de dos procesos -contencioso y penal-, denuncias de incompatibilidad y lo que es más grave, el descontento de quienes lo respaldaron con su voto. Sorprende tanto sacrificio por un puesto al que se aspira con espíritu de servicio y carente de contraprestaciones.
 
También nos intranquiliza comprobar la desmesurada inversión de horas, días y noches que nuestra Decana dedica a la representación y servicio del ICAM. No mediando aspectos de orden comercial en tal desempeño, sorprende tanto el exceso como el déficit que ello debe ocasionar a su despacho. A la postre, quien le da de comer. Sorprende cuando menos…
Pero que nadie se lleve a engaño. Nadie busca su dimisión. Lo que sí es de justicia es que ante una clara pérdida de confianza “ab initio”, se escrute la consistencia del respaldo que llevó a la Sra. Gumpert al lugar donde está hoy y, que con el resultado, finalicen las dudas y sospechas que tan mala imagen están dando al ICAM.
 
Y todo lo dicho, como suele ser mi proceder, lo hago desde la responsabilidad y de forma tranquila. Obviando denuncias y descalificaciones de las que he sido objeto. Sin rencor. Pero preparado para el próximo ataque que como consecuencia del presente, sin duda, sufriré.
 
Rechazamos pues el ataque como forma de diálogo, pero lucharemos hasta el final en aras de la ética y de la transparencia, porque creemos en lo que es justo.
 
Cada nueva ofensiva, cada nueva denuncia, nos da la razón y nos hace más fuertes. Enarbolamos la bandera de la ética sí, pero como un fin, no como un medio. Una causa honorable en la que todos tenemos cabida.
 
Emilio J. Ramírez Matos
Abogado, Doctor en Derecho
Presidente de la Asociación Abogados por un COLEGIO-ético

 
Descargar pdf-Buro-fax Decana sobre Dominiospdf




Descargar pdf-Escrito Registrado en el ICAMpdf



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9 Respuestas a Conmigo o contra mí

  1. Mario 24/10/2013 en 7:45 am #

    Es muy cierto, he entrado en google y hay muchisimas paginas e instituciones con la denominación ICAM, tendrá que iniciar acciones contra todas ellas? La decana tendrá que ser consecuente e iniciar acciones contra todas y cada una de ellas.

  2. Alfonso 24/10/2013 en 8:04 am #

    Para muestra un botón: http://www.icam.net/ y vaya, también es un colegio de abogados, y no, no el de Madrid. Lástima de tiempo y recursos gastados por el ICAM para esto, con la difícil situación que están pasando muchos compañeros y la constante degradación tanto de esta institución, como de la JUSTICIA en mayúsculas que requerirían el esfuerzo prioritario de nuestra Decana.

  3. Maria Cespedes 24/10/2013 en 10:10 am #

    Lo único que me gustaría es que la Decana dé respuesta a este video:

    http://www.youtube.com/watch?v=MtgJ-E9y6GE

    Yo voté por ella ilusionada y esperanzada en que todo cambiaria confiada en que cumpliría las promesas, hasta hoy no lo ha hecho.
    Recomiendo vean el video y recuerden lo que nos prometía.

  4. Joaquín Ramón Lopez-Bravo 24/10/2013 en 10:47 am #

    Emilio no puedo sino estar de acuerdo contigo. La opinión en este país se ha polarizado de tal modo que todo parece una batalla campal, cuando no hay nada más enriquecedor que escuchar a quien piensa de un modo distinto, contrastarlo con lo que piensas tú, sacar tus conclusiones y actuar en consecuencia. Cada vez me acuerdo más del viejo chiste del tipo que oye en la radio un aviso “Atención hay un loco en dirección contraria por la A6” a lo que el tipo responde en voz alta. “¿Cómo uno? Cientos”. Nos miramos el ombligo de tal forma que somos incapaces de pensar que hay no sólo otros ombligos, sino que tú mismo tienes pies y manos y boca y cabeza. Yo no puedo presumir de ético. En mi vida cometo muchos errores y muchas infracciones. Pero cuando lo advierto y puedo trato de corregirlo. Y cuando alguien me llama la atención sobre el error o la infracción que cometo lo analizo y si estoy de acuerdo y puedo, lo corrijo o lo subsano. Y a veces ni siquiera es un error sino una molestia que causo a quienes quiero o a aquellos con quienes debo, por vivir en una sociedad más justa o pertenecer a un colectivo más ético, convivir en paz y armonía. Tengo amigos en todo el espectro político y social (salvo en los estratos más altos de la sociedad y la política. No por mi desidia sino porque no me quieren) y a todos escucho con atención, con todos debato y de todos aprendo. Aprender. Esa es la clave. Voluntad de saber porque como Sócrates sólo sé que no sé nada.

    Hacía falta una Asociación como la nuestra que enarbolara la necesidad de analizar la realidad desde un punto de vista ético. Y si empezamos por quienes tenemos la obligación de luchar por la justicia por nuestra preparación y titulación no es para “echarle los perros” sin para escucharles y debatir, siempre desde el respeto, siempre obviando calificativos o actitudes despectivos. Yo empecé en este grupo defendiendo a la decana, pidiendo tiempo. Lo saben cuántos me hayan leído. Ha sido el devenir del tiempo, las actuaciones, la falta de explicaciones las que me han puesto en el lado de los críticos. Constructivo. No quiero que dimita la decana. Ese es el último paso. Les pido antes de su dimisión que cambien su forma de actuar, que la Junta del ICAM responda a las esperanzas que muchos abogados pusimos en sus promesas electorales, que el ICAM sea transparente y abierto. Nada se logra ocultando cosas o con comportamientos poco claros, si no es hastiar a los compañeros y transmitir la sensación de que nada ha cambiado.

    Todo el mundo debería soñar con un mundo ético y tender a él. No llegaremos nunca o al menos no en muchísimo tiempo porque el gusto por lo prohibido y por la infracción está ínsito en nuestros genes. Errores todos, infracciones las que sean, pero tratemos de corregirlos. Y quien no lo haga no me interesa. Ni como mandatario, ni como persona. Como persona, abandono su trato. Como mandatario contumaz, pido su dimisión.

  5. Elena Martinez 25/10/2013 en 12:37 am #

    Muy patetico… lo de la ética te ha entrado antes, o despues de que no se te diera el puesto que querias en el ICAM. Dejad trabajar a la decana de una vez!

    • José Manuel Esteban 25/10/2013 en 9:03 pm #

      Sra. Martínez, con todos mis respetos, en cuanto a la forma de su comentario, le sugiero humildemente que corrija usted su escritura (4 faltas de ortografías en dos frases, es todo un propósito para una Sra. letrada). Además de fundamentar, en cuanto al fondo, su postura con al menos un argumento elocuente, que podrá encontrar. Y si es que lo encuentra, no dude en compartirlo.
      Y por supuesto, también le rogaría que en cumplimiento estricto de los códigos deontológicos de nuestra profesión, y de unos cuantos derechos fundamentales que me vienen a la cabeza, aprenda también a respetar los fines y el trabajo de una Asociación de Abogados, que por lo que estoy viendo lucha muy dignamente por la transparencia y la ética institucional (y eso, se ve, que no debe de agradar); a pesar de que en su corta trayectoria encuentre trabas que por lo que veo sólo proceden de la corporación de abogados más grande de España, a la cual pertenecen dichos asociados.
      Curioso, cuanto menos.
      ¿No será que la ética hace daño, e irrita?
      ¿No será que incomoda?
      Ha reflexionado y se ha preguntado usted ¿por qué?

  6. Eva Rubio 25/10/2013 en 4:42 pm #

    Yo creo que han cambiado algunas cosas en el ICAM pero desde luego son muchísimas menos de las que esperábamos. Llevo 8 años colegiada y voté Sonia Gumpert porque me atrajo el hecho de que pudiera ser la primera mujer decana pero, sobre todo, por su programa en pro del colegiado. Ahora han aprobado (por fin) las nuevas normas del Turno de Oficio pero no vienen a solucionar ninguno de los problemas de fondo del mismo; otra decepción. Y pensar que estuve a punto de afiliarme a ALTODO…

    Por otro lado, veo muchísima crispación por parte de la Junta con los miembros de esta nueva asociación que, por lo que se ve, apoyasteis la candidatura de Gumpert. ¡¡??

    En cuanto a lo de usar el nombre de ICAM, creo que es mejor que lo hayáis cambiado pero casi que por vosotros. De todos modos, sí que coincido en lo absurdo del cruce de burofaxes requiriendo y bla bla bla máxime como ya he podido ver, hay multitud de “ICAM” por ahí. Curiosísimo lo del Colegio de Manresa!!!

    No sé por qué le incordia tanto a la decana vuestra existencia; en todo caso debiera ignoraros ¿no?

    Acabo, reflexionando sobre las muchas sombras que planean sobre la actual Junta, imputada, recurrida en lo contencioso, etc. Algo hicieron mal antes de las elecciones. ¿Prometieron más de lo que podían dar? En lo referente al incumplimiento de sus promesas electorales parece que sí pero y las “pre-electorales”? ¿Qué hay de esos pactos ocultos?

  7. Alfonso Vega 26/10/2013 en 8:59 am #

    Estimada Elena, permíteme la corrección, esta Asociación, no impide que la Junta ni por tanto a la Decana que trabaje, muy al contrario es eso precisamente lo que de forma insistente solicitamos, que trabaje en cumplir su programa, aquel que les alzó donde están, y que tantos abogados madrileños votamos con ilusión. Que gaste sus esfuerzos y energías en cumplir con los abogados y no en absurdas cazas de brujas estériles.

    Como muy acertadamente señala la compañera Eva, lo lógico en un caso como este sería ignorar a esta asociación, ¿por qué no lo hace? Pues en mi humilde opinión, creo que por mala conciencia, por que esta asociación no le esta pidiendo que haga más que lo que prometió hacer y que deje de hacer lo que dijo que no haría.

  8. Luisa Franch 28/10/2013 en 4:40 pm #

    Me preocupa que la Decana le de tanta importancia a la asociación a la que tengo el placer de pertenecer, Abogados por un Colegio-ético. Y me preocupa porque o bien obedece a una falta de trabajo (difícil de creer con la cantidad de aspectos que podrían mejorar en el Colegio), o desidia por todos aquellos puntos que todavía no se han tocado del fantástico programa electoral que prometió llevarse a cabo una vez ganadas las polémicas elecciones; o bien obedece a un exceso de celo por guardar una postura contraria a nuestra asociación, y si eso es así, ¿A qué se debe esa animadversión?. Esta asociación, no hace sino preguntar y poner de manifiesto todos aquellos aspectos del programa que o bien no se están cumpliendo, o se están llevando a cabo de manera contraria a la que se nos prometió.

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